El presidente Abelardo de la Espriella afirmó que el campo colombiano constituye una de las principales reservas morales y productivas del país y anunció un paquete de medidas orientadas a mejorar las condiciones de vida y producción de las familias rurales.
Durante su intervención, el mandatario sostuvo que el campo no ha fracasado, sino que ha sido “abandonado, empobrecido y convertido en escena constante de violencia”. En ese sentido, rindió homenaje a los campesinos, productores y familias rurales que, pese a las dificultades, continúan garantizando el abastecimiento de alimentos para los colombianos.
De la Espriella aseguró que su gobierno impulsará medidas para ampliar el acceso al crédito, la asistencia técnica, la conectividad, la seguridad, la presencia efectiva del Estado y mecanismos de comercialización justa.
Uno de los anuncios centrales fue la transformación en política pública del programa “Cosecha Solidaria”, iniciativa que, según explicó, emprendió como particular durante la pandemia.
Orinoquía, una apuesta para la producción agrícola
El presidente también planteó una ambiciosa estrategia para la Orinoquía colombiana, región que, en su visión, podría convertirse en una gran despensa agrícola con capacidad para aportar a la soberanía alimentaria y al crecimiento económico nacional.
La comparación realizada por el mandatario fue con Mato Grosso, estado brasileño reconocido por su producción agropecuaria y su importancia dentro del sector agrícola de ese país.
“Campesinos de la patria, ustedes dejarán de sobrevivir para empezar a prosperar”, afirmó De la Espriella, al tiempo que se comprometió a convertirse en un aliado permanente de las comunidades rurales y en defensor de sus derechos.
El mandatario concluyó este capítulo de su intervención señalando que la recuperación del campo tendrá un impacto directo sobre el futuro del país: “Cuando el campo se levante, con él renacerá una parte esencial de la República de Colombia”.
Ponte en contacto con nosotros, escríbenos un mensaje.